Su organización ya tiene un sistema de Recursos Humanos y el problema no es el sistema: es cómo está configurado, qué no sabe hacer y quién puede sostenerlo. Trabajamos sobre lo que ya tiene, sin venderle un reemplazo.
Pedir una propuestaLos sistemas de Recursos Humanos se configuran una vez, al implementarlos, y después se tocan lo mínimo indispensable. Con los años se acumulan conceptos de liquidación que nadie recuerda para qué se crearon, expresiones de cálculo parchadas sobre parches, y reportes que se exportan a planilla para arreglarlos a mano.
El sistema sigue liquidando, pero la organización perdió el control sobre cómo lo hace. Cuando cambia un convenio o el organismo de control pide un formato nuevo, nadie puede estimar cuánto cuesta el ajuste, porque nadie sabe qué más se rompe al tocarlo.
La consultoría empieza por documentar lo que hay: qué conceptos existen, cuáles se usan, cómo se calculan y qué depende de qué. Con ese mapa, las decisiones dejan de ser apuestas. Muchas veces el resultado es que el sistema actual sirve perfectamente y solo estaba mal aprovechado.
La consultoría se contrata por objetivo o por bolsa de horas. En ambos casos el alcance se acuerda por escrito antes de empezar.
Dos a tres semanas de relevamiento sobre el sistema en producción. Sale un informe con lo que hay, lo que falta y lo que sobra.
Ordenamos las mejoras por impacto y esfuerzo. Usted decide qué se hace y en qué orden: no hay paquete cerrado.
Trabajamos sobre su sistema con su equipo al lado, no en lugar de su equipo. Cada cambio queda documentado.
El objetivo es que dejen de necesitarnos para lo cotidiano. Lo que aprendimos de su configuración queda escrito y en su poder.
La Oficina Provincial de Tecnologías de la Información y la Comunicación nos convoca para tareas de consultoría de sistemas, donde hace falta criterio técnico independiente del proveedor de cada plataforma.
Leer el casoSí, es el sentido del servicio. Trabajamos sobre la plataforma que tenga la organización, sea cual sea el proveedor original o el lenguaje en que esté hecha.
No. En bastantes casos la conclusión es que el sistema actual alcanza y solo estaba mal configurado. Si recomendamos un cambio, lo justificamos con números y la decisión es de la organización.
Entre dos y tres semanas para una organización de tamaño medio. Al final hay un informe escrito, no una presentación verbal.
Sí. Muchas organizaciones contratan el diagnóstico para decidir con información antes de comprometer presupuesto en un proyecto mayor.
Una conversación de media hora suele alcanzar para saber si hace falta un diagnóstico o si el problema se resuelve con soporte puntual.